¿Y ahora qué hacemos?
Una vez, hace tiempo, dije que que no volvería a hacerlo. Luego me lo he repetido varias veces en mi cabeza para no caer. Pero al final ha vuelto a pasar. Es una locura, una insensatez, una...una maravilla!
Está claro que podía ser mejor, como todo, pero es así. Ahora no le doy importancia a las cosas mínimas que antes me afectaban bastante, tampoco a los comentarios que antes dolían...ahora símplemente los ignoro, me río de ellos o intento disculparlos. Cualquier sentimiento, ahora es el doble.
Quizá esto me haga un poco más fuerte, que lo necesitaba. Pero también puede que me exponga demasiado a él. ¿Y si tanto control, con el paso del tiempo se vuelve contra mí? Ahora mismo soy totalmente vulnerable a sus deseos, sus ideas o sus decisiones. Decir 'No' me cuesta muchísimo, sin embargo el 'Sí' lo regalo.
Por otra parte me asustan las indecisiones. En mí son normales, pero cuando vienen de él...me hacen dudar también a mí.
Al menos perdimos el miedo a quitarnos las corazas, nos tocamos el alma y nos gustó. Eso es bueno, porque solo lo había hecho con una persona. Incluso, dan ganas de repetir.
Le pedí la mano, y me la dió. Ahora es mi único modo de vida, puesto que me pidió el corazón y se lo dí. Luego pude tocarle el alma... ¿Qué será lo próximo?
- La Frase del día:
"Estás para que te den por el culo"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario