Hay que saber tomar decisiones
Si antes decía que tenía la espalda como un interrogante, ahora ya no sé ni cómo la tengo. Y todo por esta noche.
Anoche estuvimos cenando en casa de una amiga, bebimos más que comimos ( aunque no mucho) nos reimos más que bebimos, y así podría seguir, aunque en realidad no hay mucho más. Hicimos un poco el ganso...o bastante, y luego mi memoria se borra en el momento en que la dueña de la casa llevaba más o menos una hora y cuarto al teléfono con un chico que no conocía de nada, y las dos restantes, nos acostábamos en el sofá de mi amiga (bastante grande, por cierto), y nos quedábamos dormidas. Bueno, eso de "nos" es cosa de mi memoria, porque por lo que me han contado, sólo fui yo, la otra símplemente descansó los ojos.
Lo siguiente que recuerdo es, despertarme a las cuatro de la mañana, en la oscuridad del comedor de mi amiga, acostada en el sofá, con mi cuerpo increíblemente retorcido. Sí, justo como me había quedado al acostarme horas antes con mi amiga en el sofá. Ella se había ido, supongo que a una cama cómoda, y yo me había quedado en la misma posición, y más congelada todavía. Ni siquiera me habían tirado una mantita por encima. ¿Y porqué no me han despertado?
Al despertarme a las cuatro...menuda estampa!! Yo con la chaqueta puesta y el pantalón del pijama, hecha un cuatro (porque más o menos esa era mi posición de malabarista) con la espalda tremendamente dolorida...pensé en irme a la cama de mi amiga, pero no quería despertarlas, y tampoco tenía ganas de moverme. Así que me tiré la manta que había por allí cerquita, me dí la vuelta y un poco menos incómoda, seguí durmiendo.
Hasta que a las ocho menos veinte, me despiertan: "Tía, levántate que son las ocho menos veinte!!" A ver, yo tenía entendido que me tenían que despertar a las 7:15 para ir a por el bus a las 8, y encima viene mi amiga gritándome que qué hacía durmiendo todavía..."Pues si no me despiertas, chata..."
Y lo peor estaba por llegar... Al llegar a la facultad, no sabía si entrar o no, y cuando me decidí, el profesor pensó que como era el último día, acabaríamos antes. ¡Que alegría!...si no fuese porque mi autobús no salía hasta una hora y cuarto más tarde. Creo que cambiaré la última frase diciendo que, el autobús "debería" haber salido una hora más tarde, pero no salió. Tampoco el de la hora de después. Así que estuve casi dos horas parada, para acabar viniéndome en tren, y llegar a casa dos horas y media más tarde de lo que podría haber llegado. Todo eso, sin desayunar, sin ni siquiera beber nada desde las dos y media de la mañana. Doce horas con el estómago complétamente vacío, al menos, con restos de la noche anterior.
¿Buen día, no?
Por la noche, más de lo mismo. Hace mucho que no veo a una buena amiga, y me manda un mensaje para decirme que su novio da un concierto cerca de mi casa. Que fuera a verlo y así lo conocía y nos veíamos nosotros también. Casualmente, mi mejor amigo, como sabía que me moría por ir a ver el Castillo de fuegos artificiales, me invitó casi al mismo tiempo. ¿Qué hago? ¿Castillo, concierto, ella, él...castillo? Pues sí, castillo. Lo malo es que pensaba volver antes para pasarme por el concierto...pero ya sabía yo que no. Porque también sabía yo, que no iba sólo al castillo.
Así que nada, otro día para ¿Olvidar? Bueno, tampoco tanto. :)
Anoche estuvimos cenando en casa de una amiga, bebimos más que comimos ( aunque no mucho) nos reimos más que bebimos, y así podría seguir, aunque en realidad no hay mucho más. Hicimos un poco el ganso...o bastante, y luego mi memoria se borra en el momento en que la dueña de la casa llevaba más o menos una hora y cuarto al teléfono con un chico que no conocía de nada, y las dos restantes, nos acostábamos en el sofá de mi amiga (bastante grande, por cierto), y nos quedábamos dormidas. Bueno, eso de "nos" es cosa de mi memoria, porque por lo que me han contado, sólo fui yo, la otra símplemente descansó los ojos.
Lo siguiente que recuerdo es, despertarme a las cuatro de la mañana, en la oscuridad del comedor de mi amiga, acostada en el sofá, con mi cuerpo increíblemente retorcido. Sí, justo como me había quedado al acostarme horas antes con mi amiga en el sofá. Ella se había ido, supongo que a una cama cómoda, y yo me había quedado en la misma posición, y más congelada todavía. Ni siquiera me habían tirado una mantita por encima. ¿Y porqué no me han despertado?
Al despertarme a las cuatro...menuda estampa!! Yo con la chaqueta puesta y el pantalón del pijama, hecha un cuatro (porque más o menos esa era mi posición de malabarista) con la espalda tremendamente dolorida...pensé en irme a la cama de mi amiga, pero no quería despertarlas, y tampoco tenía ganas de moverme. Así que me tiré la manta que había por allí cerquita, me dí la vuelta y un poco menos incómoda, seguí durmiendo.
Hasta que a las ocho menos veinte, me despiertan: "Tía, levántate que son las ocho menos veinte!!" A ver, yo tenía entendido que me tenían que despertar a las 7:15 para ir a por el bus a las 8, y encima viene mi amiga gritándome que qué hacía durmiendo todavía..."Pues si no me despiertas, chata..."
Y lo peor estaba por llegar... Al llegar a la facultad, no sabía si entrar o no, y cuando me decidí, el profesor pensó que como era el último día, acabaríamos antes. ¡Que alegría!...si no fuese porque mi autobús no salía hasta una hora y cuarto más tarde. Creo que cambiaré la última frase diciendo que, el autobús "debería" haber salido una hora más tarde, pero no salió. Tampoco el de la hora de después. Así que estuve casi dos horas parada, para acabar viniéndome en tren, y llegar a casa dos horas y media más tarde de lo que podría haber llegado. Todo eso, sin desayunar, sin ni siquiera beber nada desde las dos y media de la mañana. Doce horas con el estómago complétamente vacío, al menos, con restos de la noche anterior.
¿Buen día, no?
Por la noche, más de lo mismo. Hace mucho que no veo a una buena amiga, y me manda un mensaje para decirme que su novio da un concierto cerca de mi casa. Que fuera a verlo y así lo conocía y nos veíamos nosotros también. Casualmente, mi mejor amigo, como sabía que me moría por ir a ver el Castillo de fuegos artificiales, me invitó casi al mismo tiempo. ¿Qué hago? ¿Castillo, concierto, ella, él...castillo? Pues sí, castillo. Lo malo es que pensaba volver antes para pasarme por el concierto...pero ya sabía yo que no. Porque también sabía yo, que no iba sólo al castillo.
Así que nada, otro día para ¿Olvidar? Bueno, tampoco tanto. :)
- La Frase del Día:
"No me quiero levantar para volver a volver"
1 comentario:
¡¡estoy vivo!! jejeje
gracias por preocuparte :)
ni bien tenga oportunidad ampliare las buenas noticias sobre mi vida ;) un abrazo!!
Publicar un comentario