Mejor dejar las cosas como están...
Últimamente...bueno, desde mi "cambio" de actitud ante la vida (jeje. Que bien queda), no estoy yo muy por la labor de hacerme la tonta, fastidiarme yo y hacer lo que los demás quieren, y que para mí acarrea algo malo.
No digo que lo haga, o que no lo haga, con todas las personas, pero antes sí lo hacía. Y bueno, si tengo que fastidiarme, pues me fastidio, pero no quedo mal con nadie. Ese era mi estilo de vida. Aunque luego me podía pasar horas, e incluso días hablándome a mí misma, para mis adentros, y diciéndome lo inútil que soy. Inútil al menos para cuidar de mí.
Y casi lo había vuelto a hacer. Hasta que esta tarde le he puesto final, mejor dicho puntos suspensivos, porque aquí no quedará todo. Esto dará mucho que hablar.
Para sacar esto un poco de tanta intriga, pero sin que salga demasiado, voy a intentar explicarlo muy por las sombras.
No digo que lo haga, o que no lo haga, con todas las personas, pero antes sí lo hacía. Y bueno, si tengo que fastidiarme, pues me fastidio, pero no quedo mal con nadie. Ese era mi estilo de vida. Aunque luego me podía pasar horas, e incluso días hablándome a mí misma, para mis adentros, y diciéndome lo inútil que soy. Inútil al menos para cuidar de mí.
Y casi lo había vuelto a hacer. Hasta que esta tarde le he puesto final, mejor dicho puntos suspensivos, porque aquí no quedará todo. Esto dará mucho que hablar.
Para sacar esto un poco de tanta intriga, pero sin que salga demasiado, voy a intentar explicarlo muy por las sombras.
Me invitaron a hacer un viaje estas pascuas con un par de amigas a la capital, a casa de una de ellas. Al principio todo pintaba muy bién: tres amigas solas, sin padres, fuera de casa... aunque lo que ya no me gustó de entrada, es que de normal somos 4, así que al planear se dejaron a alguien por el camino.
Hablando de ello otro día, a alguien se le escapó algo que tampoco me gustó, y ese algo era una pequeña cosa que nadie nos había dicho (al menos a mí), que íbamos de acompañantes. Osea que ese viaje no era con el propósito de pasárnoslo bien como amigas, de fiesta nosotras solas y todo eso que querían vender. El objetivo importante era acompañar a una de ellas en una cita con alguien a quien no conocía. Pero claro, para que luego no se destapase el pastel, ella "nos buscó" pareja a cada una de nosotras. ¿Yo se lo había pedido? Tampoco la otra, que por cierto, ya tiene novio...pero ella se había tomado esa libertad.
Eso no era todo. A parte, había dicho que no a otro viaje con otros amigos. Eso es otra história, pero símplemente les dije que no.
Y, al final de todo eso, tenía que gastarme un montón de dinero, porque no se conformaban con ir en tren, o en autobús o en algo barato, y no podían haberlo dicho en otro mejor momento, que unos días antes del gran puente (o acueducto) del año, donde desde hace meses que de todo lo mejor, ya no queda nada.
Hoy les he dicho que no voy. Pero cobarde de mí, no les he dicho la verdad. No les he dicho que no voy porque siempre nos llaman cuando les convenimos (para comer sí, para salir aquí no, y para cenar...según quién venga), porque yo iba con el primer plan que ellas dijeron y no para estar con nadie que me haya buscado alguien, y porque tal vez, sólo tal vez, tenga aquí sin moverme de casa...un plan mejor (o tal vez me mueva unos pocos kilómetros).
Tampoco quiero hacer daño. Por mí las cosas se quedarían como estaban, aunque sé que por ellas no. Pero una frase de una amiga hace unos días me abrió los ojos y me hizo pensar en ello. Tal vez fue eso lo que de verdad me hizo decidirme a decir que no.
- La Frase del Día:
"Te ahorras el resto de la noche en dinero"
1 comentario:
Home, está bien dejar las cosas como están, pero el blog no, hay que actualizarlo, darle de comé...
Un abrazo.
Publicar un comentario