Algunas cosas nunca cambian
Estos tres últimos días me he dado cuenta que algunos sentimientos, carácteres y algunas personas siguen igual desde hace muchos años.
Es agradable darse cuenta de eso, después de pensar que una buena amistad de toda la vida (que se dice pronto), se podía haber estropeado demasiado. Y puede que así fuera, pero por eso, todavía tiene más valor.
Dos amigas con 10 meses de diferencia de edad, juntas desde que las dos tenemos conocimiento y haciendo trastadas juntas...también desde entonces. Hay que admitirlo, los niños son peligrosos, pero sobre todo cuando hay más de uno.
He llegado a la conclusión, que los momentos malos en los que me ha faltado, no los voy a olvidar, pero prefiero recordar (con ella) los demás momentos juntas. Lo único malo de eso, es que acabo con dolor de mandíbulas y de abdominales de tanto reír. ¿Para qué engañaros? Sólo nos acordamos de las burradas que hacíamos.
Todavía hoy, acordándonos de todas y cada una, de por medio tenemos que darnos cuenta, que lo nuestro era grave...y todavía lo sigue siendo.
No es que no queramos crecer, sino que no queremos dejar de ser nosotras. ¿Y qué hay mejor que eso? Quisimos crecer juntas, dejar de ser niñas juntas, y ahora seguir juntas la história. Aquello que siempre dijimos que haríamos. Tal vez no sea como planeamos, pero ¿hay algo que lo sea?
Hay que ver lo que te puedes reír, encontrando a los 24, algo que escribiste a los 8 años, jugando con uno de tus amigos. Lo único malo es que ahora eso se nos queda corto.
Es agradable darse cuenta de eso, después de pensar que una buena amistad de toda la vida (que se dice pronto), se podía haber estropeado demasiado. Y puede que así fuera, pero por eso, todavía tiene más valor.
Dos amigas con 10 meses de diferencia de edad, juntas desde que las dos tenemos conocimiento y haciendo trastadas juntas...también desde entonces. Hay que admitirlo, los niños son peligrosos, pero sobre todo cuando hay más de uno.
He llegado a la conclusión, que los momentos malos en los que me ha faltado, no los voy a olvidar, pero prefiero recordar (con ella) los demás momentos juntas. Lo único malo de eso, es que acabo con dolor de mandíbulas y de abdominales de tanto reír. ¿Para qué engañaros? Sólo nos acordamos de las burradas que hacíamos.
Todavía hoy, acordándonos de todas y cada una, de por medio tenemos que darnos cuenta, que lo nuestro era grave...y todavía lo sigue siendo.
No es que no queramos crecer, sino que no queremos dejar de ser nosotras. ¿Y qué hay mejor que eso? Quisimos crecer juntas, dejar de ser niñas juntas, y ahora seguir juntas la história. Aquello que siempre dijimos que haríamos. Tal vez no sea como planeamos, pero ¿hay algo que lo sea?
Hay que ver lo que te puedes reír, encontrando a los 24, algo que escribiste a los 8 años, jugando con uno de tus amigos. Lo único malo es que ahora eso se nos queda corto.
La de cosas que tienen los niños, que empiezan jugando a médicos, matando a niños y curando "cocodrilitis" a los cocodrilos, y acaban estudiando informática y haciendo rosquilletas.
No, si lo que yo diga...lo nuestro es grave.
- La Frase del Día:
"- ¿Y qué hacemos en el hotel?" "- No lo sé, pero yo me acabo de comer un copito"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario