jueves, 11 de octubre de 2007

Debo olvidarme "del Dulce" y de los dulces

Soy una chica fuerte, soy una chica fuerte, soy una chica ... ¿qué? Nooooo, no lo soy, y todos lo sabéis. Ayer mismo dije que no tenía fuerza de voluntad. Entonces, que alguien me explique cómo estoy haciendo esta locura.
Ayer me propuse alejarme de alguien, y hoy, así sin más ni más, me propongo dejar el dulce (vale, para algunos una droga mala es la maría o el tabaco...para mí es el dulce). Lo peor es que, dicen que el dulce es bueno para cuando estás de bajón, que te da energía y te sube la moral... entonces, ¿qué es lo que me va a subir la moral ahora?
No sé dónde me estoy metiendo. Bueno, creo que ya lo probé una vez, pero en mi casa se alían contra mí y me hacen caer en la tentación, trayéndome croissants con chocolate de la mejor pastelería de mi ciudad y puede que de la comarca, incluso de toda la provincia. O los croissants sin chocolate más buenos que he probado en la vida (de otro sitio, jeje). O me traen ensaimadas (símples y llanas, pero recién hechas). Que por cierto, a mí no me gustaban las ensaimadas, y desde hace un año no las puedo ni ver en la despensa... y bueno, cuando era pequeña no me gustaba el dulce, creo que por eso tenía tantos amigos. A la hora de repartir las golosinas en los cumpleaños, mis primos ya sabían a quien ir a buscar, y mis amigos también. Pero no sé qué pasa, que cuando creces (que es cuando menos te convienen las golosinas), le das a todo. Tampoco me gustaban las magdalenas...y desde hace dos semanas he descubierto que con leche no están tan mal.
En mi casa hay una "anécdota", que cuenta algo así como que yo como croissants hasta por los ojos. Ya ves, eso quedará para la história (todo por comerme a gusto un croissant en el coche, y al ir a espolsarme las migas... ya os imagináis el final).

¡¡¡¿¿Pero me estáis leyendo??!!! Si me leyera mi primo me diría que soy una zampabollos. No puedo creer que esté así por el dulce.
Todo no lo puedo dejar, porque mi leche con dos galletas es sagrada. Pero bueno, las dos galletas no es nada comparado con todo lo demás. En mi casa ya he dicho que prohibido traerme más croissants y ensaimadas, al menos no para mí, y que no me lo digan (sé que las veré en el mismo sitio de siempre cuando vaya a buscarlas, porque el olor me llama), y que si las traen, se pudrirán ahí y no me podrán tirar las culpas porque yo he avisado.

Lo que más me duele es el chocolate, porque yo me caracterizo por el chocolate. Ya sean mis amigas, mi família, hasta mis perros (sí, saben a quién ir a buscar. Cómo nos pusimos el día de la mudanza a casa... Un bollo para tí, otro para mí, otro para el otro perro, un bocadito para mí...) Todos saben que el chocolate me pierde, aunque últimamente y en verano no haya comido mucho, pero sabiendo que no debo comerlo, seguro que me llamará. ¡¡Que sí, que me llama!! Sabe mi nombre, incluso mis diminutivos (aunque eso es fácil, porque tengo muchos y cualquiera sirve). Vale, desvarío. Pero sólo de pensar que mañana empiezo... (después de cenar me he comido mi última ensaimada, jeje. Hombre... o mujer, si digo que mañana empiezo, pues hoy me aprovecho. Si hubieseis visto la pirámide de chocolate que me he comido de postre esta mañana...uff, se me hace la boca agua como a mi perra Yala, sólo de pensarlo. Un día os tengo que hablar de Yala, es única).

Pues nada, que me estoy mentalizando. Espero que ahora que se acercan fechas señaladas, no se le ocurra a nadie regalarme bombones, o chocolate o golosinas...lo estoy diciendo, y ya sé que no va a ser así, porque hay una persona de mi família que SIEMPRE, sea lo que sea lo que se celebre (incluso su cumpleaños), me trae bombones de esa pastelería tan buena de mi ciudad de la que os he hablado antes (y que no les quiero hacer más propaganda porque no la necesitan).

Así que espero ánimos de todos vosotros, y ayuda...mucha ayuda.
Ahora que lo pienso (me dan puntazos, supongo que ya lo habréis notado), igual que hay cigarritos de esos de mentol para la gente que está dejando de fumar, o lo está intentando (a la última que se lo ví fué a mi profe de EDA, hasta ese día, creía que eso ya no se llevaba), ¿por qué no hacen algo para la gente que quiere dejar el dulce? Algo así como un bombón de chocolate que haga gusto a chocolate y que en realidad sea plástico (jajaja. Siempre me pasa igual, ¿por qué me río hasta de mis tonterías?) O una holografía de un croissant intangible pero con sabor, para que a tu mente se le quede la sensación de habérselo comido más o menos. ¿Cómo se come una cosa "más o menos"? Si lo sabéis decírmelo, porque estoy notando que en tan sólo unas horas sin dulce, mi mente ya desvaría (aunque según otras personas, esto puede ser de la anestesia)

Hechos los avisos oportunos, ya sabéis. Un café (mi nuevo vicio), mejor que nada que empiece por dul y acabe por ce.

Muchos besitos a todos, y sed buenos...y "poneos morados" por mí.
  • La Frase del Día:

"Me ha penetrado un croissant en el ojo"

No hay comentarios.: