jueves, 4 de octubre de 2007

El Gran día...o no tan Grande.

Se acerca el día "D".

Quizá me levante pronto, muy de buen humor, y vaya a comprar algo dulce para después de cenar, tal vez un helado. Sí, decidido: un helado de dulce de leche (caro, pero bueno. Apostando fuerte). Luego haga algo de deporte, a lo mejor unos cuantos bailes en la Play para relajarme y quitarme los nervios, música alta (ya que nadie me puede decir que la baje).

Luego de comer, si es que me apetece hacerme comida, supongo que veré algo que tenga grabado en el DVD de hace no sé cuántos días, porque dudo que hagan algo bueno por la tele un lunes después de comer. ¡¡...o mejor!! Me acostaría un rato a hacer una de esas siestas que estoy tan desacostumbrada y que tanta falta me hacen por mis pocas horas de sueño. Eso estaría bastante bien. Después de la siesta... tengo toda la tarde por delante, o quizá no toda.

Una ducha, un repasito a todo para que no se me olvide nada, y a esperar.
Si viene o si tengo que ir a buscarlo es lo de menos, lo que importa es que venga bien y con ganas (con ganas de venir!!!) y luego a reír, a cenar y a ver una peli o echar unas partiditas. Y como soy tan buena amiga, me gustaría complacer a una que está leyendo esto, y que le apetecería que siguiese "imaginando" esta história. Tal vez algo así como lo de hace medio año. Así que he puesto esto, sólo porque soy buena amiga, y a ella le gustaría...

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Me levanto con un tremendo dolor de cabeza, con la nariz tapada y la garganta inflamada después de haber estado toda la noche tosiendo y casi sin poder dormir. Creo que tengo fiebre, porque estoy sudando y tengo mucho frío.

¡Dios, menudo careto! ¿Por qué no le haría caso a mi madre y me pondría la vacuna contra la gripe? Justo hoy tenía que pasarme factura mi gusto por la ropa de verano aún entrando en invierno.

¡Espera!, ¿todavía más? ¿Qué es esa cosa que tengo en la punta de la naríz? Noooo. Sí, va a ser verdad que en las fechas o momentos importantes el grano en la naríz no falla, y rojito, para que se vea de lejos.

No me importa, ya estoy harta de darle largas. Esta noche cenamos como que me llaman por mi nombre.

Me paso la mañana acostada en el sofá, y justo antes de comer me doy cuenta que me está destrozando la espalda porque está desnivelado. No tengo ganas de comer, y aunque las tuviese, no hay nada en la nevera que me llame la atención...y la tragédia viene ahora: tampoco tengo leche!!! ¿Cómo me hago mi rutinário "vaso de leche con galletas de todos los días que no tengo nada que me apetezca para comer"? Pues nada, si no hay leche con galletas, no como. Total, para el hambre que tengo y nada, es lo mismo.

Después de no comer, me voy a la cama, tal vez allí pueda dormir un rato hasta que sea hora de ir o esperar a que llegue.

10 minutos más tarde, 10 minutos después de haberme acordado de todos los parientes cercanos y lejanos de la pareja de echo de arriba, de haber dado mil vueltas en la cama intentando amortiguar el ruido con los cojines y las sábanas, y de haber bajado las persianas a tope...me levanto, nerviosa hacia el comedor.

Necesito una película, o algo que me calme. Ni siquiera me acordaba que estaba esperando que llegara la tarde-noche por algo. Y ahora que me acuerdo, me hubiese gustado olvidarlo, porque empiezan los nervios. No me concentro en la película, y cuando lo intento, me doy cuenta que me he perdido el principio y no puedo seguir el hilo. ¡Fuera película!

¡El teléfono! ¡Bingo! De lujo, prefiere dejarlo para otro día. Hubiese sido de lujo si no me hubiese hecho a la idea de que esa noche no iba a cenar sola, de que el grano en la naríz podíamos obviarlo, de que mi gripe se me olvidaría cuando tuviese compañía... Pero bueno, dice que viene por mí, por no quedar mal. ¡Que genial, no?! Odio la compasión, pero no he podido convencerlo para que no viniese.

Claro, si tienes gripe, la gente no te huye, pero casi. A tres metros, la cena un desastre, porque han tardado casi una hora en traerla y estaba dura y mala (o tal vez sea mi gripe que me quita el gusto, aunque su cara tampoco me ayuda mucho).

Y para rematarlo, cuando por motu propio se había sentado a mi lado (sin temor a mi gripe), para ver una película que él mismo había elegido, abrazándome para quitarme el frío que no hacía (debía ser la fiebre que volvía a subir)...¡¡¡Sorpresa!!! Adelanto de retorno de viaje de mis padres. ¡¡Pedazo escena para no olvidar, ni él, ni yo, ni ellos!! Tampoco era nada malo, ni tan grave como podía haber sido...pero es su casa y son sus normas, y las acababa de incumplir (de echo, hacía ya unas horas y con nocturnidad y alevosía. Siempre quise decir eso).

No sé qué imagen se le quedaría de mí, de mis padres, de mi casa...pero si por la mañana me levanté moribunda, esa noche me acosté y me acabé de morir.


  • La Frase del Día:

"Yo no quiero comerme el mundo, con comerme algo menos me conformo"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguro que la primera opción!! o eso espero, pero aumentando lo de hace medio año!!!!(y despues llamando a tu amiga que le gustaria saberlo todo)

Nicky dijo...

Jaja, que guasona!! Ya era hora que dejaras constancia de que lees las cosas. Siempre ahí en la sombra...eso no está bien.
Bueno, a mí también me tienes que llamar para contarme las cosas tuyas, eh? Que yo también imagino que algo tiene que pasar por allá arriba. Un besito!!