domingo, 17 de febrero de 2008

La secta

Según Wikipedia, una secta es —desde el punto de vista sociológico — un grupo de personas con afinidades comunes (culturales, políticas, esotéricas, etc).
  • Las sectas se definen como grupos radicales, por lo general pequeños pero con alto índice de expansión, integrados por hombres y mujeres asociados voluntariamente. Se caracterizan por ser grupos altamente excluyentes que se colocan en contra de otras posiciones culturales, en los cuales se desarolla una notable pérdida de identidad en sus miembros, creando una especie de mundo interno en el que el o los líderes poseen el control total del grupo.
  • En muchos casos se atraen a los nuevos miembros predicando soluciones fáciles a los problemas de la vida, salidas inmediatas a situaciones de opresión personal o crisis depresivas, el pasaporte al paraíso luego de la muerte o la iluminación en vida.
  • Los líderes de este tipo de grupos poseen habitualmente una fuerte y carismática personalidad, e inducen a sus miembros a creer en una verdad «más profunda» que la de las demás personas, utilizando lo que vulgarmente se conoce como lavado de cerebro. Logran así que en forma paulatina los seguidores obedezcan ciegamente el dogma.
Analizándolo bien, he de deciros, que estoy en una secta. Me han captado. Cada palabra de las anteriores me trae recuerdos y para cada una de ellas tengo una imagen distinta en mi cabeza.
  • Nuestra secta no se define como un grupo radical, símplemente somos un grupo reducido con ánimos de expansión, hombres y mujeres asociados voluntariamente (con nuestra aprobación).
  • Atraemos a nuevos miembros, predicando una vida más felíz, con el consiguiente olvido de los problemas de la vida diaria y un pequeño aumento de las arrugas de expresión, con dolor de abdominales y de los músculos de la cara tras el ejercicio más habitual que es la risa abundante.
  • En este caso sólo tenemos un líder, con una personalidad carismática y creativa, que es quien urde cada idea y capta nuevos miembros, para manejarlos a su antojo.
  • No se le anula a nadie la personalidad, es más, puede que cada uno en la secta descubra facetas de sí mismos que no conocía anteriormente.
  • Nunca hay dos reuniones iguales ni de la misma duración.
  • Tampoco se controla la asistencia ni se les saca el dinero a las personas.
  • Cada uno aporta lo mejor de sí mismo y la máxima felicidad para los demás.
  • Si alguien conoce a personas afines al grupo, puede captarlos individualmente o reunirse con el grupo y hacerlo en conjunto.

Si algún día salimos en las noticias, seguro que no será porque nos hemos suicidado en masa por la próxima llegada del fín del mundo, sino porque hemos descubierto a las personas una manera de que el mundo no se les caiga encima.

  • La Frase del Día:

"Ese chico es una miga de pan"

**fotoBlog**

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