martes, 30 de septiembre de 2008

Tu otro "yo"

Me parece alucinante cómo has cambiado. No me he dado cuenta ahora, pero justo esta tarde, he podido comprobar que no eran cosas mías. Más de tres personas me lo han comentado, pero cuando una niña de quince años se da cuenta… ahí creo que ya debes preocuparte.

Ya te lo dejé caer una vez, aunque entonces sólo estabas en la mitad de lo que estás ahora, y me dijiste que tú eras así. Que si antes eras distinto, fue por las circunstancias. ¿Osea que debes fingir ser alguien que no eres para estar con otra persona? Eso confirma mi teoría de la hipocresía.
Y si ese día que te lo dije me dijiste que tú eras así, ¿por qué cambiaste más? ¿Ahora quién eres y por qué o quién has cambiado otra vez? Yo voto por las malas influencias y creo que no me equivoco.

¿Sabes? Me da rabia pensar que dije de ti que eras una de las mejores personas que conocía y que meses después esté escribiendo esto. Sigo pensando que “cuando lo dije” era así. Y lo que no sé es cómo alguien así puede experimentar semejante transformación en tan poco tiempo.
Lo dije y lo digo con conocimiento, no llevada por ningún sentimiento, pues lo pensé y lo pensaba mucho antes de ser amigos, cuando tan sólo eras “alguien más” de ese grupo de gente que veía los sábados durante dos horas y que, apenas en todo ese tiempo nos saludábamos.

Sé que no es problema mío porque también sé o siento que no eres Amig@ mí@. No te enfades, pero como Amigo entiendo algo más. No como la mayoría de gente (tú entre ellos) que a cualquier conocido llama Amigo, sin distinción alguna de aquellos que lo son de verdad y se cuentan fácilmente.
Un Amigo es aquel que te escucha, que te pide ayuda o consejo por cualquier tontería o no tan tontería. Aquel al que llamas para hacer lo mismo y que confías en que te dará un buen consejo para poder seguir con los ojos cerrados. Aquel al que a la mínima invitación para hablar dejas colgado a cualquier otra persona por si de verdad lo que te cuentan es importante aún sin habértelo advertido. Aquel con el que te dejarías caer de espaldas, esperando que evitase tu caída con sus brazos.
¿Entiendes ahora lo que es un Amigo? Por eso te digo, que si de verdad sientes que tienes a alguien así cerca, esa/s persona/s debería/n decirte esto que ahora mismo yo no puedo dejar de escribir (tal vez porque sé que no vas a leerlo, o porque me importa poco que lo hagas).
Tal vez ese sea tu problema, que tus amigos realmente no son Amigos y, o no se dan cuenta de lo que nosotros sí vemos en ti o no les importa advertirte. Puede que ellos sean esa mala influencia a la que me refería antes y por eso no noten tu cambio.

Al menos me he desahogado. Ya ves, no es la carta de amor que me has pedido que escribiese esta tarde, pero al menos he escrito y podré dormir esta noche.
Y te digo una última cosa: yo valoraría muchísimo más esta montón de palabras (tal vez inservibles, según el ojo con el que se miren), que una carta de amor que expresa algo que nadie siente, y escrita tan sólo para pasar el rato, y que otro alguien pueda distraerse durante un par de minutos (mientras el autor/a estuvo pensándola durante varias horas para poder escribir algo que le gustaría sentir por ese otro alguien “misterioso” o no, pero que no siente).

Sigo teniendo la esperanza de no haberme equivocado contigo en mi “primera” impresión después de “conocerte”, y que tú mismo te des cuenta que así no vas bien por la vida, o tal vez sí, pero no eres tú.

Cuídate mucho, y esperaré sentada a aquella persona que conocí hace tiempo y que mucha gente echa de menos.
  • La Frase del Día:

"Lo tigo conmigo es fuera de lo normal"

No hay comentarios.: