miércoles, 5 de noviembre de 2008

Empezaremos a mentir ... por el bien de todos

Nunca llueve a gusto de todos... Para una "temporada" que llevo queriendo escribir todos los días, además con cosas que contaros... va y no lo hago porque mi último post tenía continuación y hace taaaanto tiempo, que ya no me apetece continuarlo. Pero claro, si tenía continuación...lo suyo es que siga, no? Y ese era mi debate cada día. "Tengo cosas para escribir y ganas de hacerlo" "Ay no, que todavía tengo pendiente un post" "Lo escribo y continuo con lo de ahora" "¿y las ganas...?"
Pues nada, que si algún día me da por ahí (que no creo), ya lo continúo si eso. De todas maneras, tampoco nadie me ha pedido el final del viaje, así que...estoy tranquila.
La de cosas que han pasado...y están pasando.
Nunca creí que me pasaría algo tan raro, como estar hablando con alguien, cada una de una persona, que resultó ser la misma y sin saberlo (aunque ambas lo intuíamos, creo yo). Menos mal que yo no tenía nada "raro" que decirle, y al parecer ella tampoco... aunque ese ataque de sinceridad sí me pareció algo extraño. Así de buenas a primeras, y pidiéndome información que sabía que yo tenía y que no me podía negar a dársela.
No sé, al principio me pareció algo poco común esa situación, pero me hacía mucha gracia. Ahora creo que ya no me hace tanta. Y no por nada, porque no hay tanto que esconder. Si no porque me conozco, soy muy guasona y suelto muchas paridas. Antes eso no hubiese importado, pero después de ver según qué comportamientos... pues ahora creo que deberé aprender a pararme antes de decir alguna de las mías.
Con lo bien que estaba yo, sin tener que darle explicaciones a nadie de todo lo que hacía o dejaba de hacer. Me divertía, pasaba el rato y ya está. ¡Qué gusto eso de ahorrarte el "porque..." o el "es que..."! Y es lo que dije yo: "No se está bien así", lástima que no dure mucho.
Y nada, ahora mi futuro es algo incierto. Bueno... mi futuro más próximo es que sigo sin móvil, que la gente se va a seguir cagando en mí porque tengo el móvil apagado, que el viernes tengo demasiados compromisos y quiero alguno más... y que el sábado se casa mi mejor amiga, y ya estoy avisada de que, a pesar de haberle advertido que no lo hiciera ... voy a tener que pasar vergüenza en el convite.
Y ahora que hablo de boda ... ¡Qué depresión! Odio las bodas ... más que nada, odio ir sola a las bodas (aunque en esta no voy del todo sola, pero no es lo mismo). Porque en una despedida, pues solo hay chicas, pero en la boda, están ahí todos con el novio, incluso con los hijos...y te ponen en una mesa con gente que hace años que no ves ... lo reitero ¡qué depresión!
Pero bueno, yo lo tengo asumido, haya padres, o tíos o pericos de los palotes en la boda, voy a pillar una castaña que me van a tener que llevar a casa. Creo que va a ser la única manera de pasármelo bien en la boda y no pensar en ello.
Y ya veremos qué viene después, porque eso sí que es incierto. Haciendo planes para el fín de semana que viene, y yo saber si el Martes podré salir a la calle. ¿Que mal, no? Ahora que iba todo tan bien ... con esta pequeña pega ... que, de momento vamos a saber llevar con elegancia.
  • La Frase del Día:

"Tía, dónde está mi rabo?"

No hay comentarios.: